Mi momento en el mundo.

domingo, 6 de septiembre de 2026

CENIZAS




    CENIZAS



   En el 2011 comencé el blog, me trajo momentos de relax, de esparcimiento, luego poco a poco todo fue cambiando, hasta hoy que Roxy me hizo recordar cosas escritas que ya había olvidado,.

   Entonces me di cuenta que mi cabello ya no es castaño, que tampoco seguí cubriendo las incipientes canas de ayer, que poco a poco mi cabello es completamente ceniza y que no me importa.

   Es que la experiencia de los años vividos, no se puede borrar con tintura, y la felicidad, la tristeza y los recuerdos acumulados son parte de esto tan maravilloso que llamamos vida.

   Le doy las bienvenida a mis canas, a mi cabello gris, a los mechones naturales, unos bien blancos, otros grises  como una pintura perfectamente calculada.

  Esos nietos antes maravillosos niños  que distrajeron mis años jóvenes, se convirtieron en honestos hombres, trabajadores, forjándose un futuro junto a sus parejas, aunque todavía me quedan dos nietas pequeñas a las que estoy viendo crecer, por supuesto las veo sin que tenga yo  la misma fuerza de  hace quince años atrás, pero Dios me permite seguirle sus pasos, verlas con su dulce inocencia, imaginarme un futuro para ellas que solo ellas mismas elegirán.

   Mi nieta mayor, me dio una bisnieta, no puedo verla seguido como quisiera, pero es que la vida abre los caminos como ella quiere, en eso no se tiene el control, cada uno tiene sus propias alas con las que sale de un nido para formar otro. Todos lo hicimos, de eso se trata.

   ¿Porqué no te teñís? me preguntan. A lo que respondo: Porque no quiero tapar lo vivido, porque no tiene sentido tapar los años cuando ellos están, están vividos, disfrutado, sufridos, están y les doy la bienvenida cada año y las gracias por llegar.

   La ceniza de mis cabellos no es un peso, es la alegría de todo lo visto y de todo lo que me quede por ver.


Por: Susana Beatriz Fondado

6/9/2026


viernes, 25 de octubre de 2024

DONDE...

 Donde

¿Cuándo desapareciste, porqué me abandonaste?¿Cual fue el click del quiebre? Intento cada día percibirte, experimento entre mil palabras que se agolpan sin sentido para encontrarte, no logro ordenarlas, es que no vienes, tu ausencia es inexplicable.
La bulla no cesa, se agranda en un mar de letras escapadas de la ansiedad. ¿Será la vida, la carrera por llegar a ninguna parte? No estás, te busco con desesperación porque se que te tenía, que estabas en mí, que brotabas como el caudal de un manantial puro y transparente.
¿En qué lugar de mi corazón te perdiste? ¿En qué recoveco de mi mente te has escondido? La maraña de ideas no encuentran eco si no estás, queda vacío y oscuro el rincón de renglones otrora llenos de vos, llenos de mí. Vuelve... vuelve...
Escrito de Susana Beatriz Fondado
25 de Noviembre del 2024





martes, 11 de abril de 2023

NUESTRO HOGAR, LA TIERRA

 


NUESTRO HOGAR, LA TIERRA   

 

 

 Pasaron 20 días desde que comenzó el  otoño, aún  las hojas están verdes y el calor no afloja,  así está el clima, enrarecido y  hasta diría que furioso.

  Que es el cambio climático nos dicen, que la culpa es de la minería, que la culpa es de criar vacas o de la siembra sin descanso de la tierra, el monocultivo, las pruebas atómicas, los misiles, las naves espaciales, el envío de satélites, el 5G, las pruebas de laboratorio para armas químicas y biológicas, el desmonte para ganar unas hectáreas  en la agricultura, la acumulación de plásticos, la caza, la pesca indiscriminada, son tantas cosas… quedan muchas más por nombrar.

   La tierra se cansó de nosotros, humanos desagradecidos con nuestro hogar tan rico, tenemos sequías, inundaciones, terremotos, huracanes, el sol quema y traspasa con su radiación, pero nada de todo eso nos hace dar vuelta de las acciones,  ¡somos tan tercos y ambiciosos!

   Cuando viajaba por las rutas de mi país, hace unos años, se veían los montes, la arboleda que rodeaba las casas de campo, también una frondosa entrada que escoltaba de ambos lados hasta llegar a la casa, hoy ya no existen ni las taperas, mucho menos los árboles y solo se ven los campos como un mar de soja, de trigo o de maíz, en la época de cosecha puedo ver  que queda un gran desierto como presagio,  de lo que en poco tiempo será.

   En nuestro ascenso a Dioses vamos perdiendo la humanidad, la moral, los valores y también arrasamos con un planeta aún vivo, igual que arrasamos con muchas especies ya extintas y otras por desaparecer; esta tierra tiene esperanza y fe en que tal vez, un solo hombre o una mujer  antes del final, inicie el retroceso para que pueda albergar como lo hace desde millones de años atrás a tantas especies, entre ellas a nosotros que tan poco valor le damos.´

   En tus manos está el futuro, las mías son viejas y gastadas pero aun así, quiero ayudarte a cuidar la tierra, hagámoslo juntos para que el desierto no sea, para que la vida no acabe. Mejoremos juntos.   ¿Quieres?

 

Susana Beatriz Fondado

11/4/2023

miércoles, 18 de mayo de 2022

LOS AÑOS JÓVENES



 Los años jóvenes

No te entienden,
no pueden,
sus años son jóvenes,
los tuyos demasiados.
Creen saber más,
Creen que no sueñas.
Es molesto visitarte,
porque no puedes visitarlos.
No sabes vivir, ellos sí.
Te retan como niño,
te dicen que hacer.
Ayer viviste tus sueños,
hoy tu sueño es ver el sol
cada mañana.
Sentir el abrazo de ellos,
sin quejas por sus luchas,
sin molestias por ser lento,
por vivir en un pasado feliz,
por sentirlos tus bebés ayer
Por sentirlos tus bebés hoy
Por sentirlos tus bebés en tu vida y en tu muerte.
No lo entienden ahora.
Mañana lo entenderán.

domingo, 10 de octubre de 2021

¿Qué haces cuando estás triste?

 


¿Qué haces cuando estás triste?

¿Cuándo la soledad  te apuñala?

¿Cuándo te ata contra un rincón

y  no logras cortar las cuerdas?

¿Cuándo tu mundo gira tras la ventana,

sin que nadie llegue al rescate?

 Tú espera sin final es más larga que la esperanza,

porque el tiempo se acorta y la vida corre sin freno.

El vértigo a la velocidad del reloj,

el deseo del abrazo y del beso que no llega.

El mundo está ocupado en girar y girar,

Le da  vuelta a la vida y a las cosas por igual .

Entonces ¿Qué haces cuando estás triste?

No podemos detener el tiempo, ni se lo puede atrasar,

No pienses tanto muchacha, todo llega, ya verás.

Escribe cuando estés triste la maravilla de vivir,

eso de  que el tiempo cura, no lo tienes que creer,

te cura salir al día, ver el sol y las estrellas,

el agua correr por su cauce o las gotas  salpicar

mientras se moja tu rostro ¡eso sí que es un placer!

Mirar  volar las aves, oye el canto de su voz,

Aprecia las simples cosas y verás que no hay tristeza,

que se fue, no existe más, te tienes a ti misma

Y a todo por igual, porque el mundo está ocupado

en su continuo girar.

lunes, 7 de junio de 2021

Hasta luego amiga

 


Hasta luego amiga

 

Hoy, mi teléfono celular a las cuatro de la madrugada dejó de actualizarse,  como si supiera que se paró tu respiración, a las cuatro y cuarenta y dos, recibí un mensaje de tu hijo, el más chiquito, que me decía que te habías ido de viaje, en ese viaje eterno en el que seguro nos vamos a encontrar, pero hoy, se me rompió el corazón amiga mía, porque el dolor puede más que la fe del reencuentro. El dolor de saber que no tendré tu saludo por las mañanas, que tu risa y tu algarabía no van a alegrar mis días. Perdóname si no voy a tu despedida, es cruel  ver tanta vida en una caja fría, es cruel saber que no te veré más. Este maldito virus te arranca de este mundo, deja el mundo de tus hijos vacío y el de nosotros  tus amigos.

   Dicen que todos tenemos un destino, que tenemos una hora, un segundo en el que Dios dice –ven conmigo-,  también se dice que tenemos que aceptar la voluntad de Él, pero, ¡Como cuesta!.

   Yo no te despido amiga, te saludaré todas las mañanas con mi alma, y sé que me podrás escuchar, y hasta tu voz quedará grabada en el saludo para siempre, no olvidaré tu voz, tus ocurrencias y a veces tus bajones.

   Te quiero, y mi beso te llega al cielo, allí donde te vas de vacaciones hasta el reencuentro.


martes, 4 de mayo de 2021

INSEGURIDAD

 ¿Se puede aceptar la inseguridad como forma de vida?


 Nos estamos acostumbrando a decir “es cosa de todos los días, suerte que no pasó nada, suerte que estamos vivos”, lo decimos como si un tiroteo fuera algo normal, como si que nos saquen nuestro móvil,  nuestro automóvil,  nuestro dinero, todo ganado con sacrificio, fuera algo normal, pero ¿es realmente normal?.

   No, no es normal, no debemos naturalizar, ¿que nos pasa?

   Nos pasa, que no nos han enseñado nuestros derechos ciudadanos, pasa que no nos enseñaron a pensar, nos han enseñado “que pensar” en todos los órdenes de la vida, nos dijeron “esto es así porque yo lo digo” y son pocas las personas que se animan a pensar por sí mismas, la mayoría sigue a la manada.

  Leemos lo que nos dicen que tenemos que leer, pero no leemos ni buscamos leer otros puntos de vista, tal vez porque nos da miedo debatir o confrontar nuestras propias conclusiones, así las situaciones políticas, laborales, sanitarias y de seguridad nos van pasando por arriba y no tenemos reacción.  

   No es normal que una niña le diga a su madre “apurate mami a hacer los mandados, antes que empiecen  los tiros” o “abuela, me quiero ir a vivir con vos, porque en la calle de mi casa siempre hay tiros”, que esa niña tiemble ante un sonido de un golpe seco, tal vez porque se cayó una maceta, no, no es normal.

   No es normal tantos niños internados por balazos recibidos mientras juegan en la vereda con sus amiguitos.

   ¿Qué le pasa a la justicia? ¿Qué le pasa a los gobernantes y a todos los políticos, sean del signo que sean?

   Debe de levantar mucha fiebre o quemar todo vestigio de dignidad el tener poder, porque todos los que llegan a tenerlo se olvidan de para qué lo querían. Mientras, nosotros los ciudadanos vamos quedando sin reacción, naturalizando lo que no es natural, soportando, como si fuera nuestra obligación soportar, cuando en realidad la seguridad es un derecho y quienes tienen la obligación de brindarlo son los representantes elegidos, además de una justicia con jueces probos que no victimicen al delincuente.

 VIVIR EN EL TERROR CONSTANTE, NO ES NATURAL.