CENIZAS
En el 2011 comencé el blog, me trajo momentos de relax, de esparcimiento, luego poco a poco todo fue cambiando, hasta hoy que Roxy me hizo recordar cosas escritas que ya había olvidado,.
Entonces me di cuenta que mi cabello ya no es castaño, que tampoco seguí cubriendo las incipientes canas de ayer, que poco a poco mi cabello es completamente ceniza y que no me importa.
Es que la experiencia de los años vividos, no se puede borrar con tintura, y la felicidad, la tristeza y los recuerdos acumulados son parte de esto tan maravilloso que llamamos vida.
Le doy las bienvenida a mis canas, a mi cabello gris, a los mechones naturales, unos bien blancos, otros grises como una pintura perfectamente calculada.
Esos nietos antes maravillosos niños que distrajeron mis años jóvenes, se convirtieron en honestos hombres, trabajadores, forjándose un futuro junto a sus parejas, aunque todavía me quedan dos nietas pequeñas a las que estoy viendo crecer, por supuesto las veo sin que tenga yo la misma fuerza de hace quince años atrás, pero Dios me permite seguirle sus pasos, verlas con su dulce inocencia, imaginarme un futuro para ellas que solo ellas mismas elegirán.
Mi nieta mayor, me dio una bisnieta, no puedo verla seguido como quisiera, pero es que la vida abre los caminos como ella quiere, en eso no se tiene el control, cada uno tiene sus propias alas con las que sale de un nido para formar otro. Todos lo hicimos, de eso se trata.
¿Porqué no te teñís? me preguntan. A lo que respondo: Porque no quiero tapar lo vivido, porque no tiene sentido tapar los años cuando ellos están, están vividos, disfrutado, sufridos, están y les doy la bienvenida cada año y las gracias por llegar.
La ceniza de mis cabellos no es un peso, es la alegría de todo lo visto y de todo lo que me quede por ver.
Por: Susana Beatriz Fondado
6/9/2026

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