Mi momento en el mundo.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Los años ¿se van o vienen?

   Don Guillermo sacó su silla  a la vereda, Doña Julia ya estaba sentada a la sombra.
   El calor era sofocante.
 -¡Que grande está el nieto de Dalmira, como se van los años!- arrancó la vieja por decir algo.

-Los años no se van, Doña- contestó él.

-¿Cómo que no? mire como se fueron para nosotros.

-Le digo que no se van- insistió él.

-No, claro, usted todavía tiene  veinte ¿Verdad?

-¡Mire que es terca, mujer!-contestó él- si los años se fueran, yo no tendría ochenta.

-¿Qué le agarró a usted, el mal  ese en que se pierde la memoria?- dijo la vecina ya molesta.

-¿Porqué, por pensar y discernir que es lo que pasa con los años?- preguntó él.

-Bueno Don, a ver si me dice que piensa, porque voy a creer que está medio… medio.

-Los años no se van-volvió a decir Don Guillermo.

-Explíqueme entonces ¿porqué ya tenemos ochenta?

-Porque los años vienen- intentó explicar el hombre.

-Ah bueno, vamos mejor-se burló ella- ¿cuál es la diferencia en que vienen o se van?

-Cuando cumplí los ochenta, los ochenta no se fueron, si se hubiesen ido todavía tendría setenta y nueve.

-Ay que mareo, hombre.

-Pero es fácil mujer, los años vienen y se quedan, por eso los vamos sumando, si se fueran, los restaríamos.

   Doña Julia,  se levantó de su silla diciendo

–Voy a tomar una Aspirina, ya vuelvo.
                                                   FIN

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