Mi momento en el mundo.

viernes, 31 de marzo de 2017

SIN CALMA







¿Por qué es tan difícil hallar paz?
¿Por qué el silencio se oculta cada noche?
¿Acaso la oscuridad es cómplice ruidosa
para importunar mis pensamientos?
Ella sabe que  busco  su quietud
para hamacarme entre mis sueños.
Ella sabe que se pierden las palabras
entre  gritos y ladridos.
Apaga de una vez esos caminares,
oscurécete al extremo del miedo,
cierra los murmullos que me agitan.
Que solo sean tu pausa y mis latidos
los que nazcan del crepúsculo.
Que mis oídos puedan escuchar tu niebla,
y ella oiga mi respirar.
El tic tac del reloj  marca que avanzas
inexorable al amanecer,
 no te aquietas, ruge la calle y mi cabeza,
los sueños se desvanecen en la espera,
 el bullicio no cesa,
y tu llegada es inútil de esa forma,
la ansiedad no termina en calma,
se agiganta, no encuentro el motivo
que me guíe a apagar la locura,
que me lleve a mis adentros y pueda decirlo
con las letras que se niegan a brotar.



Safe Creative

Ponle Alma

   

   La vida se torna difícil cuando nuestra mente invade el alma, porque es ahí cuando comenzamos a calcular, aprendemos a odiar, miramos constantemente el lado económico lamentando lo que no tenemos, protestamos por la política, por el salario, por ese coche que nos rebasó por la derecha, por los jóvenes que tocan el claxon justo cuando empezábamos a dormirnos, por esa vecina que grita exageradamente al retar a sus hijos a la hora de la siesta.
 Olvidamos la espiritualidad para hundirnos en un mundo netamente material, en un mundo en el que no hay casi lugar para la poesía. Nuestra personalidad se vuelve parca, odiosa y negativa.
   Es bueno sacar toda la bronca contenida  ya sea escribiendo sobre lo que nos molesta o contestando las publicaciones en las redes sociales, publicaciones que nos sacan de quicio, pero intentamos contradecir con nuestra opinión tratando de ser educados y juiciosos, (bueno, no todos son tan educados y juiciosos). Pero no sirve de mucho, porque hacemos todo dejando de lado nuestro verdadero ser y hacemos brotar el otro, el que siempre se enoja, el irritado ser que todo lo ve negro.
   En toda esa vorágine de broncas políticas, broncas porque el dinero no alcanza, broncas por los dichos y acciones de personas intolerantes o incoherentes, nos vamos olvidando de las cosas que nos llenan el alma, no podemos medir que son más las cosas buenas, que las malas.
   Perdemos la proporción, sojuzgamos a los demás. Nos resulta oscuro el mañana, nos resulta oscuro porque nos olvidamos de mirar que en cada día hay un amanecer, que aún lloviendo el día es hermoso porque, por la lluvia crecerá la siembra, el árbol que con cariño cuidamos, el jazmín que adorna y perfuma un patio…
   Dejamos de mirar las estrellas maravillados, porque en cambio vemos planetas y soles y aún en esa concepción  desde aquí se ven hermosos, pero la mente invadió al espíritu y nos cegó el alma.
   No lo permitas, dale fuerza a tus ideales con el alma,   un ideal sin alma no tiene significado.
   ¿Amas escribir?  …Escribe
   ¿Te gusta caminar? …Camina
   ¿Deseas lanzar un grito liberador? …Lánzalo
   Que la dirección en la que va el mundo, no tuerza la dirección en la que tú quieres ir, porque eres único,  tienes el derecho y el deber de no dejarte arrastrar. Piensa, pero por sobre todo, ponle alma a tu camino.

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jueves, 19 de enero de 2017

INUNDACIÓN



El calor oprime, no deja respirar,
 el aire entra abrumador, caliente,
 el silencio de la siesta se presta al brote de las letras
que, regadas de sudor crecen, se acumulan.
Poco a poco el pueblo despierta de su letargo,
la muchachada en sus motocicletas
hacen la diferencia entre tanta gente lenta,
lenta en años, lenta en paciencia, lenta en sueños.
Las plantas piden agua con sus hojas caídas,
el pasto crece desmedido, entre verde y amarillo.
El naranjo, la mandarina, esperan el invierno
con sus hojas verdes y frutos ausentes.
En otros pueblos hay tristeza, dolor, impotencia.
Verano de lluvias, agua en torrentes que arrasa,
el calor no cesa, crece como el agua, como la humedad,
 como la humedad de los ojos de los que perdieron todo.